Peter's profileBienvenidos a mi lado os...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    August 30

    ¡Qué lindo que era dormir solo!

    A veces me acuerdo de la época en que dormía solo y se me pianta un lagrimón... ¡Cuántas cosas que podía hacer en la cama, que ahora no puedo hacer! Estas son sólo algunas:

     

    - Llevar papas fritas, pizza y cerveza a la cama, y dejar los envases vacíos en la misma cama o, si ocupan mucho lugar, en el piso.

    - Dejar que el perro se suba a la cama cuando quiera, y que se coma los restos de pizza y papas fritas. Me importa tres carajos si deja las sábanas llenas de pulgas, pelos y olor a perro.

    - Si estoy muy cansado al momento de ir a dormir, acostarme con la ropa que tengo puesta, sin lavarme los dientes y ni hablar de hacer la cama... me meto como esté, me tapo como pueda, y a apoliyar.

    - Mirar en la tele lo que se me cante: un partido, el noticiero, Fashion TV, VH1 o las pseudo-porno de The Film Zone. ¡O incluso podría suscribirme a Venus o a Playboy! Y mirar la tele hasta la hora que se me cante, y quedarme dormido con la tele prendida.

    - Eructar con estridencia y libertad, y tirarme pedos antológicos, de esos que hacen levitar las sábanas como si hubiera fantasmas. Ah, y después, festejarlos con un "ESSSAAAAA!!!!".

    - Acostarme en diagonal, ocupando toda la cama, y boca abajo, para babear bien las almohadas.

    - Llevarme la notebook a la cama, y chatear o boludear en internet hasta que se me dé la gana.

     

    Igual, supongo que después de un tiempo prolongado de disfrutar de estos placeres, uno comienza a extrañar la compañía en la cama, que también tiene algunas cosas buenas, por ejemplo:

     

    - Escuchar los ronquidos y los balbuceos entre sueños de la otra persona, y pegarle un suave codazo para que se calle.

    - Estirar el brazo y sentir que hay alguien ahí, y que uno no está solo.

    - Si hace frío, pegotearse a la otra persona, aunque no quiera.

    - Hacer el amor, de vez en cuando.

     

    Yo en este momento prefiero los placeres de dormir solo... supongo que por que no los tengo. Si durmiera siempre solo, seguramente que añoraría dormir ecompañado. Así somos los seres humanos, llenos de contradicciones...

    August 29

    Emulando a Howard Stern

    A los que no vieron la película autobiográfica "Partes privadas", les cuento: Howard Stern, el famoso conductor de radio estadounidense, logró imponer un nuevo estilo en conducción radial y a la vez poner de rodillas ante sí al gigante medíático WNBC, cada vez que éste intentaba coartar su libertad de expresión. Yo, sin querer ponerme a la altura de Stern (al fin y al cabo, a él lo escuchan millones de personas, y a mí con suerte me leen cuatro o cinco por día), me propuse hacer lo mismo con los intentos de los muchachos de Windows Live por limitar mi libertad para publicar contenido en mi blog. Ya logré burlar el código de conducta al exponer la foto de un pene, haciéndolo pasar por un supuesto pimiento rosado (amigos y amigas, ¡no existen los pimientos rosados!). Pero el amague de cierre de mi Space ocurrió cuando puse un par de fotos en las que a una mina apenas se le veía un pezón, así que ahora mi desafío consiste en publicar fotos de mujeres que exhiban sus pezones.
    Observé que el código de conducta no dice nada de publicar fotos en las que aparezcan hombres con sus pezones al aire; incluso en este sitio aparecen muchas fotos mías con el pecho descubierto. Entonces, para evitar la censura, voy a publicar varias fotos de personas que exhiben sus pechos sin que se pueda discernir si son hombres o mujeres. Aquí van:
     
    Pechos4Pechos1Pechos6Pechos2Pechos5Aji rosado cens
     
     
    August 25

    Tanteando los límites

    La semana pasada casi pierdo mi space por haber publicado algo que aparentemente violaba el código de conducta. ¿Qué era? Pues había subido dos fotos a mi espacio en las que una mujer dejaba ver uno de sus pezones. Me declaré culpable, eliminé las fotos, y asunto arreglado. Mi space volvió a estar en línea.
    Pero a partir de ese hecho me surgió una inquietud, que terminó cobrando la forma de un desafío: ¿qué tan lejos se puede llegar sin violar el código de conducta? Dicho código está perfectamente explícito, con la precisión de un contrato legal, con lo cual no debería dejar lugar a dudas o a ambigüedades. ¿O sí? Yo creo que sí. Debe estarlo; al fin y al cabo, está escrito en lenguaje castellano, por lo cual de seguro contendrá cláusulas que se prestan a interpretaciones equívocas.
     
    Comienzo entonces a tantear los límites con la siguiente foto:
     
    Punta aji pene
     
    ¿Qué es esto? ¿¿¿Es un... PENE...??? ¡Horror! No, no se puede, hay que sacar esta foto.
     
    Momento, no tan rápido, señores censuradores. Si vemos la imagen en un contexto más amplio, vemos que se trata simplemente de un ají o pimiento, llamado pimiento pene, que suele tomar formas semejantes a las del órgano sexual masculino humano en estado erecto.
     
    ají pene
     
    Este ají o pimiento aparece en distintos colores. Está el anaranjado:
     
    peterpepper-orange
     
    y el rosado:
     
    Punta aji pene rosado
     
    Advertencia para las damas o los gays: cuidado con llevarse a la boca estos pimientos, pues se caracterizan por un alto grado de picantez (no lo sé por experiencia propia, sólo lo he leído). Claro está que, mientras no lo muerdan, está todo bien. Esto último aplica también para el rosado (por favor, ¡no lo muerdan!).
     
    August 23

    A las olimpíadas, a pura paja

    Desde la adolescencia me vengo entrenando para cuando algún comité olímpico se decida finalment a incluir a la masturbación como un deporte más en los juegos olímpicos. Es que debería serlo; al fin y al cabo, es una actividad que requiere entrenamiento, ejercicio físico e imaginación. Y además reduce el riesgo de cáncer de próstata.
    Las competencias serían muy sencillas: no hacen falta grandes estadios ni infraestructuras. Claro que sería un deporte únicamente para hombres, ya que con mujeres es más complicado constatar cuándo acaba cada participante. Entonces, los participantes estarían sentados, privados de todo estímulo externo, ya sea visual, táctil, sonoro u olfativo, con sus respectivos órganos totalmente fláccidos al comenzar la carrera. A la voz de aura, todos los participantes comienzan a autoestimularse utilizando únicamente sus manos, y el que logra acabar en menos tiempo, es el ganador. Es lícito cerrar los ojos durante la carrera, y utilizar la memoria o la imaginación para ir más rápido.
    Hace algunos años, logré un tiempo récord de 28 segundos. Curiosamente, y a diferencia de otros deportes, cuanto más tiempo pasaba sin entrenar, mejores eran mis tiempos. Actualmente, difícilmente logro bajar de los 2 minutos y medio. Pero considero que para la categoría veteranos estoy bastante bien.
    Aunque aún no sea una categoría olímpica, las maratones de masturbación existen, y se practican regularmente. Quizás me inscriba en alguna, si consigo un sponsor que me pague el viaje. Si alguien me quiere acompañar, visite: http://www.masturbate-a-thon.com

    Otra vez en línea

    Me asustaron estos muchachos de Windows Live... pensé que habían cerrado mi Space, pero no, por suerte el problema eran un par de fotos donde aparecía una mujer exhibiendo un pezón. Si, ya lo sé... ¡Qué descarado soy! Cómo se me ocurre publicar semejante cosa... No lo volveré a hacer, lo prometo!
    August 17

    Vamos los gerontes, todavía!!

    Hoy aprendí una palabra nueva: parafilia. Significa (en forma resumida) la necesidad obsesiva de llevar a cabo alguna práctica "non-sancta" (o anormal, si se quiere) para lograr el placer sexual. Algunas son más que conocidas, como la homosexualidad, la pedofilia, el masoquismo, etc. Pero estas son sólo unas pocas; hay una lista sorprendentemente larga de parafilias que pueden verse en esta dirección: http://mx.geocities.com/lady_crowland/parafilias.htm
    Hay algunas que son pa cagarse de risa, francamente:
    Kokigami: vestir el pene con un disfraz de papel. Conjunción humorística del inglés cock: verga, y el japonés (ori)gami: arte de realizar pequeñas esculturas de papel.
    Axilismo: masturbación dentro de la axila. (mmm... habría que probar, a ver qué onda)
    Avisodomía: relación sexual con aves (gallinas, etc.)
    Y la lista sigue.
    Pero la que más me gustó fue la definición de gerontofilia:
    Gerontofilia (del griego geron, gerontos: 'anciano'): atracción sexual de una persona joven por un hombre de edad mucho mayor. Puede ser heterosexual u homosexual. La diferencia de edad socialmente permitida tiende a aumentar, por lo que este término se utiliza cada vez menos. Hoy la gerontofilia se considera una discriminación contra las personas maduras, basada en la errónea idea de que la sexualidad desaparece en la vejez.
     
    Me gustó especialmente la parte de "la diferencia de edad socialmente permitida tiende a aumentar", y también la de "Hoy la gerontofilia se considera una discriminación contra las personas maduras".
    En conclusión, chicas: ¡¡No discriminéis a los hombres maduros!!
    Para cerrar esta reflexión, incluyo un par de interesantes imágenes de kokigami. La de la izquierda es un pene disfrazado de chancho, y la de la derecha, uno disfrazado de caballo (está como para decir "entró como un caballo"!!). Al mío le voy a hacer un disfraz de Darth Vader!!
     
    kokogami1kokogami2
     

     
    August 15

    Donde termina la joda y empieza la pasión (parte II: la venganza)

    Sabía que luego de lo ocurrido la otra noche ella querría venganza. Lo que no imaginé es que sería tan pronto y de esa forma.

    Ocurrió durante la madrugada. Yo dormía plácidamente, como los soldados de San Martín cuando fueron sorprendidos por las fuerzas realistas en Cancha Rayada. Me encontraba acostado de espaldas a ella. Me despertaron sus sutiles caricias y masajes, pero pretendí seguir durmiendo, fingiendo algunos ronquidos. Sus caricias duraron un rato, recorriendo todo mi cuerpo, pero yo no respondí. Quería seguir durmiendo. Afortunadamente, el amigo de abajo (a quien yo llamo cariñosamente Señor Sexo) también quiso seguir durmiendo y no se inmutó por los mimos.

    Finalmente ella detuvo sus intentos de despertarme y volvió a su lado de la cama. Yo pensé que ahí había terminado todo y que ahora podría dormir, pero no. Ella sólo se había replegado para modifica su estrategia.

    Pocos segundos después volvió con artillería pesada. Esta vez su mano se dirigió directamente a mi entrepierna y se deslizó dentro de mi calzoncillo. Allí comenzó una nuevo masaje, al cual el Señor Sexo no se pudo resistir, poniéndose notablemente rígido.

    En ese contexto, no tenía sentido seguir fingiendo que estaba dormido, así que los falsos ronquidos dieron lugar a leves gemidos. Para facilitar su tarea me coloqué boca arriba, eché los brazos hacia atrás y dejé que hiciera lo que quisiera conmigo. Había reconocido mi derrota.

    Ella me quitó la parte de arriba del pijama y sus labios comenzaron un recorrido por mi cuerpo, empezando por mi cuello, luego mis hombros, mi pecho y mi abdomen. Al llegar al calzoncillo, comenzó a retirarlo sutilmente, hasta desnudarme por completo. Y ocurrió lo impensado: me practicó sexo oral. No pensé que llegaría a tal extremo, puesto que el sexo oral suele suceder únicamente en ocasiones especiales, tales como aniversarios o noches de borrachera. Pero evidentemente había llegado a esa instancia por que quería despertarme por completo, y lo había logrado.

    Cuando estaba al borde de hacerme acabar, se detuvo y encendió la luz del velador, colocando una remera sobre él para suavizar la luz en la habitación. Pude ver que estaba tan desnuda como yo.

    Me incorporé y me arrojé encima de ella, para darle la recompensa que se merecía por su victoria.

    Adoptamos la tradicional postura del misionero. Ambos lo estábamos disfrutando, pero creo que ella más que yo. Y lo digo por que pronto la intensidad de sus movimientos y sus gemidos comenzó a subir, llegando al orgasmo cuando a mí todavía me faltaba un tramo. Entonces ocurrió la tragedia.

    Un sonido espantoso, proveniente de mi mesa de luz. El despertador. Ya era hora de ir a bañarme para luego enfilar al trabajo. El corazón casi se me detuvo. Intenté acelerar mis movimientos, pero el maldito traidor del señor sexo se replegó y huyó. No había nada más que hacer. Me desplomé sobre mi lado de la cama. Ella, con una sonrisa compasiva, me besó con amor y me acarició, mientras decía: “andá que se te va a hacer tarde”. No le contesté. Aún no salía del asombro.

    Ese día fue catastrófico. Me lo pasé cayéndome de sueño sobre la computadora. Al menos tenía el grato recuerdo de una mamada magnífica y sorpresiva. Pero en ningún momento dejé de preguntarme si lo había hecho a propósito, si había calculado el momento exacto para despertarme y había llevado cuidadosamente el ritmo del acto sexual y de los preliminares, de forma tal que el maldito despertador causara un coitus interruptus y así pudiera finalmente vengarse de mí. ¿Es posible? ¿Se puede ser tan pérfidamente vengativa?

    August 14

    ¡Qué lo parió, qué poesía!

    Las expresiones artísticas son amplificadores para el alma, puesto que logran que nuestros sentimientos crezcan y se corporicen hasta parecer que escapan por nuestros poros. Cuando estoy ante una obra de arte que realmente se conecta con mi alma, ya sea un cuadro, una escultura o una sinfonía, los sentimientos afloran de mí como agua de un manantial. Pero la poesía en particular es para mí el amplificador por excelencia; vendría a ser como el Marshall JCM800 de las expresiones artísticas.

    Anoche me sentí invadido por una gran melancolía. Y como quien compra éxtasis para intensificar sus sensaciones durante una relación sexual, decidí buscar algún poema que aumentara mi melancolía hasta volverla agobiante. Llámenme masoquista, no me importa. O llámenme Marta, me importa menos aún.

    Comencé buscando entre las obras de mis poetas favoritos: Gustavo Adolfo Bécquer, Mario Benedetti, Pablo Neruda, Sting… pero a la mayoría de ellas ya las conocía, y no lograban conmoverme lo suficiente. Necesitaba algo que me pegara más, por así decirlo. Finalmente lo encontré: la obra “Me gustas tú”, de Manu Chao. Con sólo comenzar a leer esos versos, un torrente de lágrimas brotaba de mis ojos. Aquí transcribo la letra de dicha pieza:

     

    Me gustan los aviones, me gustas tu.
    Me gusta viajar, me gustas tu.
    Me gusta la mañana, me gustas tu.
    Me gusta el viento, me gustas tu.
    Me gusta soñar, me gustas tu.
    Me gusta la mar, me gustas tu.
    Que voy a hacer ,
    Je ne sais pas
    Que voy a hacer
    Je ne sais plus
    Que voy a hacer
    Je suis perdu
    Que horas son, mI corazón
    Me gusta la moto, me gustas tu.
    Me gusta correr, me gustas tu.
    Me gusta la lluvia, me gustas tu.
    Me gusta volver, me gustas tu.
    Me gusta marihuana, me gustas tu.
    Me gusta colombiana, me gustas tu.
    Me gusta la montaña, me gustas tu.
    Me gusta la noche, me gustas tu.
    Que voy a hacer ,
    Je ne sais pas
    Que voy a hacer
    Je ne sais plus
    Que voy a hacer
    Je suis perdu
    Que horas son, mI corazón
    Me gusta la cena, me gustas tu.
    Me gusta la vecina, me gustas tu.
    Me gusta su cocina, me gustas tu.
    Me gusta camelar, me gustas tu.
    Me gusta la guitarra, me gustas tu.
    Me gusta el regaee, me gustas tu.
    Que voy a hacer ,
    Je ne sais pas
    Que voy a hacer
    Je ne sais plus
    Que voy a hacer
    Je suis perdu
    Que horas son, mI corazón
    Me gusta la canela, me gustas tu.
    Me gusta el fuego, me gustas tu.
    Me gusta menear, me gustas tu.
    Me gusta la Coruña, me gustas tu.
    Me gusta Malasaña, me gustas tu.
    Me gusta la castaña, me gustas tu.
    Me gusta Guatemala, me gustas tu.
    Que voy a hacer ,
    Je ne sais pas
    Que voy a hacer
    Je ne sais plus
    Que voy a hacer
    Je suis perdu
    Que horas son, mI corazón

     

    No dejo de maravillarme… ¡La puta madre, qué poesía!

    August 10

    Donde termina la joda y empieza la pasión

    Los relatos eróticos generalmente tratan de hombres y mujeres con cuerpos perfectos, que duermen desnudos en lugares paradisíacos, y hacen el amor durante horas y varias veces. Mientras leía uno hace poco (gracias Didi!) me puse a pensar: ¿por qué no puede haber relatos eróticos que traten de parejas que llevan años de convivencia, con cuerpos menos que perfectos, que tienen hijos a los que no hay que despertar, que al día siguiente se tienen que levantar temprano por que hay cosas que hacer? En resumen: ¿por qué no puedo hacer un relato erótico de mi vida cotidiana? Y bueno, intenté hacerlo, y aquí está:
     

    Ahí estás, acostada a mi lado, dándome la espalda. Tenés puesta esa remera larga que usás a modo de camisón. Debajo, sólo la bombacha, sin corpiño. Esa remera es la misma que usás desde hace como diez años. Alguna vez fue negra, pero ahora está desteñida y manchada. Nada menos sexy que eso. Lo único que le falta es un cartelito en la espalda que diga “ni lo intentes”. Claro, total, hace como 15 años que dormimos juntos… ¿para qué intentar seducirme? Yo, en cambio, me pongo esos boxers ajustados que tanto te gustan, pero vos ni te fijás. Ya vas a ver.

    Hace 10 minutos que apagamos la luz, así que sé que aún no te dormiste. Me acerco un poco a vos pero sin tocarte, y empiezo a hacer carreras con los dedos por tu espalda, desde la cintura hasta la nuca. Vos te contorsionás un poco y decís bajito “basta”.

    No te hago caso. Sigo haciendo carreras, pero ahora arranco desde un poco más abajo… desde el punto en donde se unen tus nalgas. Ahora te molesta un poquito más. Extendés tu mano hacia tu espalda y me das una palmadita en la mano. “Dije basta”. No, lo siento, pero planeo proseguir.

    Te hago unos masajitos en el cuello y los hombros. Sé que te gustan. “No sé qué pretendés, pero si son sólo masajes, está bien”. No, no son sólo masajes, de eso podés estar segura.

    Después de un rato de masajes, cuando sé que te estás relajando, deslizo disimuladamente mi mano por entre tu brazo y tu costado, intentando llegar a tu pecho. Adivinás mis intenciones y apretás tu brazo contra tu cuerpo, inmovilizando mi mano e impidiéndole llegar a su destino.

    ¿Ah sí? Con que te resistís, ¿no? Bien, si querés guerra, vas a tenerla. En el amor y en la guerra todo se vale, dicen. Te olvidás que tengo una mano libre. Con ella empiezo a hacerte cosquillas, justo ahí donde sé que te hace retorcerte. Si te conoceré…

    Por efecto de las cosquillas, tu brazo cede por un segundo la presión sobre mi mano, situación que yo aprovecho inmediatamente para avanzar un poco más y llegar a tu pecho, agarrándolo firmemente. Pero no aflojás. Ahora con tu brazo comprimís el mío, casi cortándome la circulación. No me importa, mientras pueda mover mi mano, la seguiré usando para acariciar tu pecho, pero no de una forma grosera, sino como sé que te gusta: pasando los dedos delicadamente por el área debajo de tu pezón, hasta el pliegue que oficia de frontera entre tu pecho y tu abdomen.

    La presión de tu brazo sobre el mío comienza a ceder; señal de que te estás rindiendo, y de que terminó la joda y empezó la pasión. Yo no tengo piedad, y redoblo mi ataque. Ahora acerco mi cuerpo al tuyo, hasta tocarnos. Cubro la curvatura de tu espalda con mi abdomen, y hago una leve presión con mi pelvis para que notes que estoy excitado. Mientras tanto, beso tu cuello. Primero con besos simples, luego con la boca abierta y finalmente con la lengua. Empezás a jadear. Estás vencida y entregada.

    Te rodeo con mis brazos, metiendo las manos dentro de tu remera, agarrando tus pechos y apretándote contra mí. Ahora te escucho gemir.

    No pasa ni un minuto hasta que te das vuelta para enfrentarme, te quitás la remera y me quitás la mía. Me abrazás fuerte, apretando tus pechos contra el mío, y me besás. Nuestros sexos se encuentran, aún reprimidos dentro de la ropa interior. Reconocés que gané la batalla y estás a punto de darme la recompensa.

    Luego de unos instantes, nos quitamos lo que nos queda de ropa. Me empujás contra la cama y te subís encima mío. Nuestros sexos entran en comunión y empezás a cabalgar.

    A pesar de que ya gané la guerra, falta la estocada final: debo verte y escucharte llegar al orgasmo, e inmediatamente después, llegar yo. Pero eso requiere una estrategia: llenar mi mente de imágenes desagradables que impidan que mi parte acabe antes de tiempo. Jugadores de fútbol que pierden el partido y van a las duchas a bañarse, deprimidos. No… qué desagradable… está haciendo el efecto contrario y estoy perdiendo la excitación. Pero se arregla fácil: agarro tus nalgas con fuerza, araño suavemente tu espalda, te agarro los pechos. Listo, situación controlada.

    El volumen de tus gemidos empieza a subir. Abrís la boca, cerrás los ojos apretando los párpados. Echás la cabeza hacia atrás. Tus movimientos se hacen más violentos. Empezás a temblar. Ahogás un grito (para que no se despierten los chicos), retenés el aire un segundo y luego lo exhalás con fuerza por la boca, en medio de un último gemido. Te echás hacia delante, sosteniéndote con tus brazos para no caer encima mío. Ahora sí, ya puedo acabar tranquilo. Y lo hago. Mi victoria es total.

    Acostados desnudos, transpirados, cansados, mirándonos a los ojos, nos decimos “te amo”. Lo que pasa por mi mente es: “después de todos estos años, y de no acostarme con nadie más que con vos, me seguís calentando”, pero no te lo digo. Aunque tal vez debería, quizás te guste. Pero no, te me vas a agrandar

    Nos vestimos de vuelta, con la ropa anti-sexi. Ni pensar en una segunda vez, eso estaba bien para cuando éramos novios, pero ya no, con una vez es más que suficiente.

     

    August 07

    De orgasmos y estornudos

    Durante mis investigaciones en torno a las expresiones orgásmicas hice un descubrimiento para nada novedoso: logré responder a esta pregunta,
    ¿en qué se parecen un orgasmo y un estornudo? Respuesta: en las caras de quienes los experimentan. Aquí van algunos ejemplos para ilustrar este hecho.
     
    Orgasmo:
    00007f_cr
     
    Estornudo:
    sneeze2_cr
     
    Orgasmo:
    291612271KQiTQP_ph
     
    Estornudo:
    Robert_Haglund_the_Sneeze2_cr
     
    Orgasmo:
    orgasm060906_228x403
     
    Estornudo:
    sneeze_cr
     
    Estornudo:
    sneeze_web_cr
     
    Orgasmo:
    Orgasm06
     
    Estornudo:
    6460DA07-FECE-CB95-4D7A02FC5831E3AC_1_cr
     
    Corolario: si alguien me cruza por la calle, mejor no estornude delante de mí, por que me puedo llegar a entusiasmar.
     
    August 02

    La pequeña muerte

    Los franceses tienen una curiosa forma de referirse al orgasmo. Lo llaman la petite mort, que quiere decir "la pequeña muerte". Intrigado por esa curiosa forma de referirse al clímax de la relación sexual, me puse a investigar un poco. La explicación más razonable que encontré fue que lo llaman así por que, durante el orgasmo, parece que la vida se detuviese por un instante. También se habla de la situación de relax que se experimenta después del orgasmo, de la segregación de ciertas hormonas que bla, bla, bla...
    En definitiva, no me pareció para nada interesante todo eso, puesto que yo me esperaba alguna explicación más poética, pero no la encontré. Lo que sí encontré fue muchísimas referencias al orgasmo femenino como un tema de estudio. Parece que fuera algo misterioso que merece ser investigado. Resulta que hay libros que tratan exclusivamente sobre el orgasmo femenino, y hay hasta conferencias sobre el tema. Me encantaría ir a una de esas conferencias. ¿Cómo serán? ¿Harán ejercicios prácticos? El tema me intriga más aún que lo de la petite mort.
     
    258_bDibujoorgasm
     
    También encontré muchas fotos y videos sobre orgasmos femeninos, y descubrí algo: ver la expresión de una mujer durante el orgasmo me calienta mucho más que cualquier película porno. Esa expresión es un rara mezcla de felicidad, dolor, angustia, ansiedad y placer. La verdad es que si en las películas porno enfocaran principalmente las caras de las mujeres, en vez de meter la cámara en medio del asunto (muestran el hecho tan de cerca que hasta parece que se pudiera sentir el olor), yo las miraría de punta a punta, y después de verlas tendría que cambiarme de ropa interior.
    El video adjunto, por ejemplo, es mejor que cualquier película de sexo explícito. ¡Y lo bueno es que no es material censurable!